¿qué es el ala delta?

 

 

No resulta sencillo explicar, tal vez a alguien que se acerca a este deporte por primera vez, qué es o en qué consiste el Ala Delta. Quizá la mejor forma de hacerlo sea ampliar la perspectiva con algo que ya es historia:Volando en honda en La Muela

 

 

Un vuelo en La Muela (España)


¿cuándo nació el Ala Delta?

En la década de los cuarenta Francis Rogallo, un ingeniero aeronáutico nacido en California e interesado en formas de vuelo poco convencionales, comenzó a investigar sobre un ala flexible de configuración bicónica; probó y desarrolló modelos diferentes a los que incorporó algún tipo de estructura. En 1.948 reagistró una patente, junto con su mujer, Gertrude, y hasta 1.958 continuó en su línea de trabajo produciendo algunos prototipos que llegaron incluso a ser comercializados. La N.A.S.A., donde trabajaba Rogallo, contempló la posibilidad de emplear algún tipo de ingenio de estas características como medio de recuperación de las cápsulas espaciales en su reentrada en la atmósfera; pero el proyecto acabó siendo abandonado.

En 1.962, un australiano, John Dickinson, se interesó por las fotos aparecidas en una revista de la época que mostraban un tipo de ala "Rogallo" construida por la empresa de aviación Ryan. Tomando esta ala como punto de partida, comenzó a trabajar sobre la idea y, un año después, construyó un artefacto armado mediante una estructura de tubos; entre ellos destacaban una barra transversal, que iba de un ala a otra, y tres tubos en forma de triángulo que permitían al piloto situarse en su interior y ejercer control sobre la aeronave en vuelo. La máquina fue bautizada como Ski Wing y, tal vez, podría ser considerada como el punto de partida de lo que, hoy en día, entendemos como Ala Delta.

A partir de ese momento, la incorporación constante de nuevas tecnologías aplicadas, sobre todo, en la utilización de materiales cada vez más ligeros y resistentes, y la paulatina aunque lenta popularización del deporte, han hecho posible el desarrollo del mismo.

 

 

¿Qué entendemos por ala delta?

Tal y como lo define la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) en su Código Deportivo, un ala delta es un planeador que puede ser transportado, despegado y aterrizado con la única ayuda de las piernas del piloto.

El inicio del vuelo se ha de producir a pie, desde una montaña o colina, o con la ayuda de algún equipo mecánico para el remonte desde el suelo (torno o arrastre por otra aeronave). Para que un ala delta sea considerada como tal, también ha de ser demostrable que con ella se es capaz de despegar y aterrizar en condiciones de seguridad con una velocidad de viento en contra igual o menor a 1 m/s.

Dentro de la categoría de alas delta, la FAI hace, entre otras, la siguiente distinción:

Clase 1: alas delta con una estructura rígida primaria sobre las que el piloto ejerce control únicamente mediante el desplazamiento de su peso. Están permitidos controles secundarios de regulación y ajuste, siempre y cuando operen de forma simétrica sobre los dos planos.

Clase 2: alas delta con una estructura rígida primaria que cuenten con superficies aerodinámicas móviles como medio esencial de control alrededor de cualquier eje.

 

En la práctica, y para entendernos entre nosotros, lo pilotos de Ala Delta solemos llamar alas "flexibles" a las de la Clase 1 y "rígidas" a las de la Clase 2. Las primeras conservan esa configuración inicial de "tubo y tela" que les da un aire tan similar al de una vela de Windsurf o de un barco. Las segundas, las de la Clase 2, están construidas sobre una estructura más elaborada que les confiere mayor rigidez; su volumen, una vez empaquetadas, es mayor y su precio es más elevado. Este tipo de alas, dentro de las cuales están los Swift, están en el mercado desde hace muy pocos años y en España son muy pocas, por no decir ninguna, las que surcan el cielo.

Pero para entender qué es realmente un ala delta conviene saber algunas cosas más:

 

 

¿cómo está construída un ala delta?

Las alas "flexibles", las más utilizadas hasta la fecha en todo el mundo, tienen una estructura formada por una serie de tubos de aluminio aeronáutico o de fibra de carbono, de diferentes secciones y por una serie de cables de acero trenzado de alta resistencia que sirven como elementos de unión entre los tubos. Algunos tornillos, tuercas de seguridad, pasadores, remaches, guardacabos, poleas, cordinos y cintas de amarre completan la estructura.

La vela, o tela, se construye con tejidos de materiales plásticos (Dacron, Mylar, Matrix, etc.) muy resistentes a los esfuerzos y erosión mecánicos y al deterioro producido por el plegado y la luz solar. Los diferentes paños de la vela están cosidos con hilo de Polyester.

La vela está montada y sujeta sobre la estructura, claro está; y su forma final se logra introduciendo los sables en sus correspondientes fundas durante cada operación de montaje del ala. Estos sables son tubos finos de aluminio, curvados de acuerdo con el perfil aerodinámico que se desea tenga el ala en cada una de sus secciones.

 

 

¿Cuánto pesa, mide, ocupa y cuesta un ala delta?

El peso del conjunto, incluida la funda para el transporte, ronda los 31 o 32 kg.; algo más si se trata de un ala de alto rendimiento sin mástil (elemento estructural que empieza a desaparecer), algo menos si se trata de un ala de iniciación, sin doble superficie, y con pocos sables.

Las dimensiones de un ala normal, cuando está lista para el vuelo, vienen a ser de unos 10 m. de envergadura (la distancia que va de un extremo de un ala al extremo de la otra) y de unos cuatro metros desde el morro hasta el extremo trasero de la quilla. La superficie alar puede ir de los 10 m² a los 21 m²; las velas más grandes son las utilizadas para hacer vuelos de tandem (piloto y pasajero), las velas más pequeñas las usan los pilotos de muy poco peso, o los pilotos de competición con ganas de volar muy rápido.

Cuando el ala está empaquetada se convierte en un cilindro de unos 35 cm. de diámetro con una longitud de 5 o 6 m. Aunque el manejo en tierra de un paquete de tales dimensiones no resulta cómodo para una sola persona, sí es posible, en cambio, su transporte desde el sitio en el que deja su coche hasta el despegue, lugar donde se suele realizar el montaje del ala. En ocasiones, cuando resulta imposible acceder con el vehículo hasta el mismo despegue, es necesario transportar ese cilindro (es decir, el ala) y el resto del equipo al hombro, entre una o dos personas; sudando un poquito, eso sí.

Como ya te habrás dado cuenta, el ala se puede transportar sobre un coche (cuídate de haberle dado antes el aspecto de cilindro). Cualquier turismo es válido para esto; lo único necesario es que hayas montado una baca adecuada sobre el techo del mismo y que encuentres alguna forma de habilitar un tercer punto de apoyo sobre el parachoques delantero, por ejemplo. Algunos pilotos prefieren montar una escalera de mano encima de la baca y, sobre aquella, depositar y atar el ala. Lo importante es que los puntos de apoyo estén lo más separados posible para que el ala no se mueva ni cimbree durante los viajes, que ofrezcan una superficie amplia y que estén recubiertos con algún material blando.

Por último, hay que asegurarse de que la vela quede bien atada; para ello resulta aconsejable emplear tres cintas que sean bien largas, y lo más anchas posible para no dañar la vela.

En cuanto al precio la cosa puede variar mucho. Las alas nuevas de iniciación, que son las más baratas, te las traen de la fábrica, con los colores que tú elijas, por unas 400.000 o 500.000 pesetas. Pero también existe otra posibilidad que es adquirir un ala de segunda mano; entonces el coste se puede reducir muchísimo. Si eres buen negociador puedes adquirir un ala de iniciación, con pocas horas de vuelo y en buen estado de conservación, por muy poco dinero. En muchas ocasiones las propias escuelas tienen material de compraventa, ya revisado, a disposición de los alumnos que acaban el cursillo de vuelo.

Es conveniente recordar que para volar también es necesario meterse dentro de un arnés, que ese arnés lleve un paracaídas de emergencia y colocarse un casco (lo último es enganchar el arnés al ala, por supuesto). Con algo de paciencia se puede reunir todo ese material sin gastarse más de 50.000 o 60.000 pts.; con lo quedaría cerrado el capítulo económico referente al material de vuelo imprescindible.

 

 

¿Qué se puede hacer con un ala delta?

El público que se acerca a algún lugar de vuelo por primera vez suele llegar temeroso, o incluso ávido, por ver cómo "esos locos pilotos de Ala Delta se tiran" desde lo alto de una montaña y, al poco rato, "caen" al suelo. Esta forma de entender nuestro deporte, además de incompleta y profundamente equivocada, es el indicio más claro del lamentable grado de desconocimiento que existe sobre él. Es cierto que, en muchas ocasiones, las condiciones meteorológicas no dan para más; es decir, para nada más que despegar (que no tirarse), realizar un corto descenso y aterrizar (que no caer) en el campo elegido. Pero esto, aún siendo lo más conocido, no es más que una pequeña parte de todo lo que te puede ofrecer este deporte.

Con un ala delta se puede permanecer en el aire durante muchas horas, volando sobre una ladera enfrentada al viento o subiendo en el interior de ciertas masas de aire caliente que se llaman "térmicas". Esas mismas burbujas de aire permiten ganar mucha altura sobre el suelo; tanta como para que se haga necesario el uso de ropa de abrigo; tanta como para poder contemplar, a vista de pájaro, comarcas enteras; tanta como para que las nubes queden al alcance de tu mano.

Con un ala delta uno se puede ir, sencillamente, de viaje. Sí, has leído bien: se puede ¡viajar! sobre las llanuras y sobre los ríos, carreteras, campos y pueblos que las decoran; sobre los valles profundos y las grandes cordilleras; se puede viajar aprovechado la dirección del viento o eligiendo, el piloto, su rumbo de vuelo. Con un ala delta se pueden recorrer ¡muchos cientos de kilómetros!, cuando se elige la dirección adecuada y se dominan ciertas técnicas de vuelo a vela. Con un ala delta se puede... en fin, se pueden hacer muchas más cosas de las que uno se imagina cuando se decide a empezar un cursillo de Ala Delta.

Efectivamente, las posibilidades son casi infinitas; pero tampoco conviene que nadie se lleve a engaño, porque todo esto que acabamos de contar sólo es posible al cabo de algunos años de aprendizaje teórico y práctico, de esfuerzo, de constancia y de mucho entrenamiento. Pero la aventura del vuelo a vela merece la pena, y si estás interesado en vivirla, lo mejor es que empieces por contactar con alguna escuela.

 

 

¿Cómo aprender a volar en ala delta?

La mejor forma de aprender a volar en ala delta, la más segura y aconsejable, es hacer un cursillo de vuelo en una escuela oficial reconocida por la Federación Aeronáutica Española (FAE). En España hay muchas escuelas, todas tienen el material necesario para realizar las primeras prácticas de vuelo (arnés, casco y alas de escuela). Sus instructores, gente que ama el Ala Delta, están perfectamente capacitados para darte una mínima instrucción teórica y resolver las dudas que pudieras tener, para guiar tus primeras carreras y tus primeros "aleteos" y para, llegado el momento, darte "la suelta" definitiva; en ese momento te será entregada una licencia de Piloto de Ala Delta.

 

 

¿A dónde dirigirse?

Tienes varias opciones:

  1. Te puedes dirigir directamente a la Federación Aeronáutica Española; ellos sabrán decirte qué escuela o escuelas hay en el lugar donde vives. La FAE está en la C/Ferraz, 16 3º D, 28008 Madrid. Los teléfonos son el 91 547 59 22 / 559 38 94; el Fax: 91 5599701 y la dirección de correo electrónico es: fae@mad.servicom.es. También puedes visitar su página Web: http://www.sportec.es/www/fae
  2. Si ya conoces alguna escuela, no lo dudes, ponte en contacto con ellos o hazles una visita; así te pondrán al tanto de la duración del cursillo, del precio del mismo y de los requisitos que has de cumplir (con la mayoría de edad y un reconocimiento médico es suficiente).
  3. Si conoces a algún piloto de ala delta o te acercas a una zona de vuelo, haz todas las preguntas que creas oportunas; la gente de vuelo te recibirá siempre con los brazos abiertos y tratará de resolver las dudas que tengas.

 

Te estamos esperando. ¡Ánimo!