Cuando llega el
mes de octubre y el verde se salpica del amarillo otoñal, las temperaturas se suavizan y
los dias se acortan, tengo la sensacion que se acabaron los vuelos y las aventuras aereas.
Pero no todo esta perdido, en la zona centro "gozamos" de uno de los lugares mas
emblemáticos para la práctica del vuelo libre, LA MUELA, como todos la
conocemos.
UN LUGAR CON MAGIA.
Un diá conocí a la persona que descubrió esta pequeña montaña de Castilla,
desgraciadamente no recuerdo su nombre, pero desde aquí, y en nombre de todos los que
volamos, le doy las gracias por haber compartido tan hermoso lugar.
Como su nombre indica, su perfil nos recuerda al más preciado de los molares de
nuestro arco dental. Y como tal se puede despegar por cualquiera de sus lados, aunque el
más preciado es la salida "Sur" (la orientacion real es suroeste), seguida de
la orientada al "Oeste", luego la del "Norte" y finalmente la de
"Levante". Cada una de sus caras tiene su característica y su fisonomía, por
ejemplo:
Cara Sur: es la más ámplia y cómoda, cuando el viento sopla
por ella solo se trata de disfrutar. En otoño e invierno suelen subir agradables
térmicas que te exigen sensibilidad y tacto, y cuando el viento meteorológico se
mantiene entre 30 y 40 km/h, es laminar y la termoladera de escándalo, tanto que
"Valin", tiene el record de despegues y aterrizajes sobre La Muela en 70 y algo,
no me acuerdo exactamente cuantos, pero una barbaridad, que es su costumbre, así tambien
tiene el record de permanencia en 10 horas (sin aterrizar).
Para aterrizar simplemente con una altura entre 30 y 40 metros, se gira un poco antes
del borde norte y se toma sin problemas.
Cara Oeste: con su manto verde, es la de mayor pendiente y a la que suele llegar
la onda de montaña que le manda el sistema central. En ocasiones el viento llega
exactamente por el pico Oeste, entonces se puede volar tambien por la care
"Sur", en estos días parece que La Muela se agranda por que el
"tráfico", se descongestiona y nos movemos con mas tranquilidad. Para aterrizar
por esta cara hay que tener un poco más de cuidado, tenemos que irnos casi haste la cara
este, y sobre el bar girar pare enfrentarnos, es la forma mas segura.
Cara Norte: es la más fría, a la vez que pequeña y de menor desnivel, en esta
cara nos pasamos muchos inviernos, turnándonos entre las alas delta y los parapentes, que
cada vez son más, y al ser más lentos que las alas se hace complicado compartir la
ladera con ellos. Recuerdo un hermoso y frio día de invierno en que el ange/ de la
guarda hacia horas extras por La Muela, después de un largo rato por la ladera, viene
Teo con su Wills Wing, hace los giros para aterrizar, endereza el ala, cambia las manos y
se dirije al borde, cuando parecia
que se pasaba y salia de nuevo al aire, que no hubiera pasado nada, empuja con tanta
decisión que el ala subió haste la "MIR", y por supuesto para bajar ya no
tenía velocidad, la polvareda se la llevó el viento y al ala "el desguace"(es
broma), a Teo lo ayudamos a salir de abajo del ala, sin un rasguno.
No pasaron diez minutos cuando, va a salir un novato, sale medio en perdida, desaparece
de nuestra vista y de pronto reaparece, esta vez hacia nosotros, a la velocidad del viento
mas la del ala, o sea viento en cola y a unos seis metros del Ruso y de mi pega el ala un
"morrazo" impresionante y el piloto no sabia donde estaba cuando lo fuimos a
sacar, esta vez la polvareda nos la trajo el viento, increiblemente no les pasó nada al
ala ni al novato. Otros diez minutos que pasaron y Gunter, un amigo alemán está
tranquilamente "haciendo" ladera por primera vez en La Muela, y a pesar que le
dimos todas las indicacidnes de como lo tenía que hacer, cuando quiso entrar lo hizo con
tres metros de altura sobre el despegue; resultado, aterrizó estrepitosamente sobre el
capó de mi pequeno coche, arrasando el raider gladder que estaba colocado, otra
vez gran susto pero ni un rasguno pare el jinete y su corcel. Por esta cara el
aterrizaje es similar a la opuesta, sólo hay que tener en cuenta no acercarse demasiado
al borde.
Cara Este: no es la norma volar por esta cara, pero cuando se empeña el viento
no queda otra alternativa y nos peleamos por salir el primero y asi subir todo lo que se
pueda, porque si sale otra ala, o sobre todo algun parapente, se pasa mucho miedo por lo
cerca que se maniobra. Para entrar por esta cara hay que estar muy atentos a los cambios
de intensidad del viento, porque he llegado a comprobar que cuando aumenta el viento se
desplaza el rotor hacia el centro de La Muela y es bastante peligroso, es recomendable ir
hasta casi la cara oeste, sin pasarse y así entrar con total tranquilidad.
LA MUELA.
Todo empezó hace más de 20 años cuando unos pocos subían para
"tirarse" desde lo alto, pare hacer un desenso de pocos minutos, en esa época
la superficie de La Muela era muy irregular y no solían aterrizar sobre ella, en la
medida que fueron evolucionando las alas y mejorando la técnica de los pilotos, se
empezó a sacar provecho a esta excelente zona. Y el tiempo pasó, llegó el parapente y
La Muela se llenó, de escuelas "soltando" cursillistas que se juntaron con los
de las escuelas de alas deltas que hacia varios años que ya "operaban".
Hoy en día a La Muela se llega en coche, se llega desde Arcones volando, o desde
Piedrahita de la misma forma, a ella se va a probar los nuevos modelos de alas y
parapentes, hasta con los veleros de radio control compartimos el viento, a ella nos
escapamos en las tardes de verano pare apurar los miércoles y sentir que la semana se
hace más corta. Desde aqui ya se han hecho vuelos magicos de mas de 150 Km y
triangulaciones para el recuerdo.
A La Muela he ido en todas las estaciones del año y siempre me ha brindado alguna
sorpresa, a veces una sola termica en el día. en otra me recibio vestida de blanco, y
otras veces rodeada de tormentas, las anécdotas se pueden contar por miles, las hay para
todos los gustos. Pero sin duda la anécdota que mas me gusta, es la que puedo contar
despues de cada vuelo que me doy en La Muela.