¿qué es el Parepente?
¿QUÉ ES UN PARAPENTE?
Un parapente es una aeronave hecha solamente a base de
tela y cuerdas, sin ninguna estructura rígida aparte de la silla del piloto. Pero...
¿Vuela realmente o sólo sirve para tirarse, como un paracaídas?
El parapente es, realmente, un descendiente de los paracaídas de exhibición: no de los
paracaídas redondos, sino de otros de planta cuadrada o rectangular formados por dos
capas de tela, que tienen cierta capacidad de planear. A finales de los setenta, unos
paracaidistas especializados en saltos de exhibición, probaron a despegar desde una
pendiente muy inclinada para ahorrarse el remonte con el avión. Aquello fue el comienzo.
¿VUELA UN PARAPENTE?
En efecto, vuela. A partir de aquellos paracaídas que
podían planear un poquito, se fueron diseñando perfiles aerodinámicos cada vez con más
capacidad de planeo. Actualmente un parapente de diseño avanzado puede recorrer unos
nueve metros por cada metro de altura que pierde (planeo 9/1) y alcanzar velocidades de
vuelo de más de 50 Km/h, lo que para una estructura de tela ya es mucho.
Con esta capacidad de planeo resulta posible aprovechar las corrientes de aire ascendente
y permanecer sin aterrizar durante mucho tiempo, a veces horas. Incluso pueden
aprovecharse las mismas corrientes ascendentes de origen térmico que usan ciertas aves
para coger altura sin cansarse, y remontar, a veces acompañados por ellas, cientos y
hasta miles de metros de altura sobre el suelo y viajar ¡muchos kilómetros! Ésa es la
máxima expresión del vuelo libre: el cross-country, el aterrizar muy lejos del despegue
habiendo sobrevolado paisajes desconocidos.
¿ES PELIGROSO EL DEPORTE DEL PARAPENTE?
¿Es peligroso conducir? ¿Y bañarse en el mar? Sí y
no. El parapente es sin duda un deporte muy técnico, como el ala delta, que no puede
aprenderse de cualquier manera, que debe practicarse con prudencia y que nos obliga a
conocer muy bien cuáles son nuestras posibilidades reales y nuestros límites. Practicado
de esa forma no es peligroso.
Pero al ser una estructura flexible y carecer de elementos estructurales, tales como tubos
y varillas que le den rigidez, ¿no existe el peligro de que "se arrugue y se
caiga"?
En efecto, cabe el riesgo de que una turbulencia inesperada provoque el pliegue accidental
de una parte del perifil de tela, pero esas incidencias -a las que llamamos
"plegadas"- no son peligrosas, aunque sí necesitan un pilotaje adecuado para
resolverlas con eficacia.
La principal fuente de peligro en el parapente es el pilotaje imprudente o torpe. Por eso
es necesario aprender este deporte en una escuela donde nos enseñen la técnica, la
teoría y la práctica paso a paso, sin prisa, donde podamos hacer muchas horas de
práctica sin despegar del suelo, levantando el parapente como si fuera una cometa
("hacer campa"). Esas horas de práctica son las que luego, en pleno vuelo, nos
darán la tranquilidad de saber que dominamos nuestra máquina voladora.
¿CÓMO ES Y CÓMO SE PILOTA UN PARAPENTE?
El piloto va sentado en una silla y sujeto a ella
mediante unas cintas similares a las de un arnés de escalada. Esta silla tiene unos
mosquetones a los que se sujetan unas bandas, también hechas de un nylon muy resistente.
Desde estas bandas salen unos cordinos -los suspentes- que llegan hasta la estructura de
tela, la vela, que se encuentra a una altura sobre el piloto de entre cuatro y ocho
metros.
La vela tiene una forma elíptica y está formada por dos capas de un tejido sintético
especial muy resistente y ligero, llamado rip-stop. En la parte que se enfrenta al viento
-el borde de ataque- esta estructura está abierta permitiendo que el aire entre en su
interior. En la parte que queda hacia el sotavento -el borde de fuga- y por los laterales,
la estructura está cerrada. De esta forma el parapente es en realidad "un saco lleno
de aire". La presión de este aire contenido en su interior es lo que mantiene la
forma aerodinámica de la estructura, que de esta forma ha pasado de ser un montón de
tela a ser algo muy parecido al ala de un avión, es decir: una aeronave, una máquina
voladora.
El piloto tiene en las bandas, a la altura de su cabeza, unas anillas de tela, los frenos,
de las que salen unos cordinos que, tras ramificarse, llegan hasta el borde de fuga del
parapente. Al tirar de los frenos el borde de fuga se deforma y el resultado es que el
parapente frena su velocidad de avance. El freno derecho actúa sobre la mitad derecha de
la vela y el izquierdo sobre la mitad izquierda, así que al tirar del freno derecho, la
mitad derecha de la vela se frena y la mitad izquierda se adelanta, resultando así que el
parapente gira hacia la derecha, y viceversa.
Puede además inducirse un giro desplazando el peso hacia un lado de la silla: cuando el
piloto se inclina hacia la derecha, la vela se inclina también y se produce un giro hacia
la derecha, y viceversa, claro. De manera que el pilotaje se realiza con los frenos y
cambiando el peso a un lado y a otro.
¿EN QUÉ CONSISTE EL EQUIPO DE VUELO?
Para volar basta con el parapente, la silla (equipada
con un paracaídas de emergencia), unas botas que nos permitan caminar y correr con
seguridad por terreno accidentado y un casco, pero si prevemos que el vuelo puede
prolongarse o que podemos encontrar corrientes ascendentes, necesitaremos además ropa de
abrigo y guantes, ya que al ascender encontraremos capas de aire muy frío, aunque en el
suelo haga un calor veraniego.
Además, es bueno contar con una radio para mantener contacto con tierra y un
altivariómetro o "vario", aparato que nos indicará si subimos o si perdemos
altura y a qué velocidad lo hacemos.
Como en todos los deportes que precisan la utilización de material del que va a depender
nuestra seguridad, debemos revisar periódicamente cada elemento del equipo: el
paracaídas debe ser desplegado y plegado cada tres o seis meses, los cordinos, las
bandas, la silla, sus cintas de anclaje, la vela, precisan revisiones frecuentes y
cuidadosas. De esta forma podremos confiar siempre en nuestro equipo.
¿QUÉ VUELA MÁS: UN PARAPENTE O UN ALA DELTA?
Difícil pregunta, que suele venir acompañada de la
otra: ¿Y qué es más seguro (o más peligroso, según quién pregunte)?
La respuesta es que ambos deportes son muy seguros o son tremendamente peligrosos según
quién los practique. Ambos tienen un ingrediente nada despreciable de riesgo, ambos son,
como ya se ha dicho, deportes muy técnicos, en ambos es necesaria una preparación previa
y ambos necesitan por parte del piloto cierta dosis de prudencia.
En cuanto a qué vuela más, el ala delta, al ser una estructura rígida y dotada por ello
de mayor velocidad y capacidad de planeo, puede recorrer mayores distancias y soporta con
más estabilidad las turbulencias. El parapente, al ser una aeronave más lenta, puede en
cambio aprovechar corrientes ascendentes más pequeñas -su radio de giro es menor- y
despega y aterriza con mucha más facilidad.
¿SE PUEDE PROBAR UN VUELO SIN SABER VOLAR?
Naturalmente. Igual que hay alas delta biplaza,
también hay parapentes biplaza. Un vuelo en biplaza o tándem no necesita por parte del
pasajero ninguna preparación técnica, tan sólo un poco de colaboración en el despegue,
dando una pequeña carrera antes de remontar el viento. Si vas a hacer un biplaza
asegúrate de que el piloto es experto, tiene un título que acredite su capacidad de
piloto de tándem y tiene un seguro que cubra al pasajero. Son precauciones básicas. El
precio del vuelo varía mucho dependiendo de su duración, pero oscila entre las cuatro
mil pesetas y las quince mil que pueden costar los vuelos muy largos. Es bueno, si no has
volado antes, que empieces por probar un vuelo de no más de diez o quince minutos. Las
escuelas suelen contar con pilotos de biplaza que realizan este tipo de vuelos para
"probar el veneno". Saben que muchos de los que prueban un biplaza acaban
haciendo el curso y aprendiendo a volar. Es normal: la sensación no puede describirse con
palabras y, una vez que has visto el suelo desde el aire, lo más probable es que quieras
repetir muchas más veces.
¿CÓMO SE APRENDE A VOLAR EN PARAPENTE?
Es necesario seguir un curso impartido en una escuela
por instructores titulados. Desconfía del amiguete que se ofrece a enseñarte en un fin
de semana. Para volar con seguridad hace falta una preparación teórica mínima sobre los
tráficos de aproximación, los vientos, las técnicas de pilotaje, los incidentes que
pueden presentarse y la forma de resolverlos, así como una preparación técnica que se
consigue con muchas horas de campa y de correr por una suave pendiente simulando un vuelo.
Hacen falta además los mil consejos, trucos, detalles, correcciones, etc., que sólo se
pueden aprender con una persona experta pendiente de tu evolución durante varios días.
De esta forma podrás empezar a realizar vuelos cortos y sencillos, en condiciones
meteorológicas que tu instructor sabrá valorar, y poco a poco notarás que tu
progresión te permite empezar a realizar vuelos más largos y más técnicos.
¿DÓNDE PUEDO APRENDER A VOLAR EN PARAPENTE?
Lo más sencillo, ya que estás leyendo esto, es que
busques en esta misma página web, direcciones y teléfonos de escuelas de vuelo y llames
preguntando precios. Verás que hay bastante homogeneidad. Puedes también, por supuesto,
acercarte a una zona de vuelo y preguntar a los voladores, tanto de ala delta como de
parapente, todas las dudas que tengas. Te estaremos esperando para contarte todo lo que
quieras saber de este deporte. ¡BIENVENIDO!