 La Muela vista desde el sur oeste |
EMPLAZAMIENTO Y
AEROLOGÍA LOCAL
La muela es un cerro testigo situado en medio del corredor
del Henares que tiene un desnivel medio de unos 250 m. y cuya forma en planta se asemeja
bastante a un rectángulo cuya diagonal sigue la dirección norte-sur. El acceso a ella se
hace por una pista (hormigonada en el tramo con mayor pendiente) que parte del pueblo de Alarilla.
Se puede aterrizar arriba y suele haber dos aterrizajes "oficiales" a ambos
lados de ella.
Sus condiciones aerológicas están principalmente supeditadas, por una
parte, al dictado de la aerología propia del río Henares, que tiende a encauzar los
vientos en superficie a lo largo de él, y por otra al movimiento del sol. Esto último
provoca, sobre todo en los meses de verano, o dias de mucha insolación ,que el viento
vaya rolando en el sentido de las agujas del reloj. Es muy típico, que a primera hora de
la mañana se pueda volar en su cara noreste, que a media mañana haya que despegar desde
la cara sureste y que durante la tarde y hasta el ocaso se realicen vuelos de termoladera
en la cara suroeste. También hay que contar con la proximidad del Sistema Central (que
puede enviarnos turbulencia o vuelo de onda), con la humedad propia del río y con una
capa de inversión algo más baja que al otro lado de aquella cordillera durante las
semanas centrales del verano.

LA CARA NORESTE (Cara del pueblo Alarilla)
Desnivel: 120 m.
En esta cara se suelen realizar vuelos de descenso por la mañana tanto por
parapentes (sobre todo los de escuela) como por alas delta. En invierno y si la componente
meteo está bien orientada, se pueden hacer vuelos de ladera hasta el final del día. Con
viento moderado o fuerte hay que prever turbulencia provocada por el Colmillo (otro cerro
testigo que está situado frente a esta vertiente, a unos 800 m de distancia). En verano
también se vuela en condiciones térmicas. En este caso la turbulencia está casi
asegurada.
LA CARA SURESTE.
Desnivel: 190 m.
Son pocas las ocasiones en que los vientos soplan de esta dirección en la
Península Ibérica. Además la dirección este-oeste del valle del Henares se opone a
ellos. Por lo tanto es la cara menos volada. A pesar de esto, con vientos flojos la buena
pendiente de esta cara da una sustentación bastante noble y con condiciones laminares.
Con viento flojo el despegue puede ser algo comprometido. El despegue para vuelo térmico
desde esta cara es mas bien infrecuente.
LA CARA SUROESTE. (Cara de la rampa)
Desnivel: 280 m.
Esta es la cara más volada. Durante el invierno en ella se hacen grandes vuelos de
ladera sin descartar en ningún momento el vuelo térmico. Casi nunca es turbulenta
incluso con vientos fuertes.
En verano ésta es la cara térmica por excelencia. Cuando la componente meteo es
cero o floja del norte o del noreste, habrá que esperar hasta el medio día para poder
despegar desde ella. Una vez que la insolación se ha establecido en su ladera el juego de
las térmicas y sus ciclos comienza.
Por las tardes se puede establecer una termoladera que dura hasta la puesta del sol
y que nos puede subir muy alto sin dar un solo giro.
LA CARA NOROESTE. (Cara de la presa)
Desnivel:
280 m.
Se suele volar sobre todo en invierno para hacer ladera. Frente a ella se
extiende un terreno irregular que sube lentamente hasta el Sistema Central y a sus pies
hay una zona de cárcavas. Esto hace que, incluso con vientos flojos, la turbulencia sea
segura. Si además hay inestabilidad en la atmósfera el despegue y el vuelo entrañan
cierto riesgo. Con vientos fuertes el vuelo para pilotos noveles está desaconsejado. En
ella es muy frecuente el vuelo de "nube".
En esta cara se han realizado vuelos de onda en varias ocasiones.
En verano no es habitual despegar por esta ladera, aunque si el viento está
enfrentado, por flojo que sea, también se puede realizar el vuelo térmico.
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